El dominio se inclina hacia las verdes y azules, con largos cruceros bien trazados que serpentean entre los abedules, y algunas rojas y negras más empinadas cerca de la cima para quien quiere más caña. El esquí entre árboles, en zonas señalizadas, se convierte en un asunto serio los días de polvo. Tomamu está plantada en el corazón seco de Hokkaido, así que la temporada suele ser fría y constante. La japow ligera y seca es la verdadera moneda del lugar.
Lo que distingue a Tomamu es todo lo que ocurre fuera de las pistas. El concepto Hoshino se asume sin medias tintas: pasillos climatizados entre las torres, una enorme piscina de olas cubierta llamada Mina Mina para nadar en agua de verano mientras nieva fuera, la terraza Kirin para contemplar el mar de nubes al amanecer en temporada media, y el Ice Village que convierte el resort en un paisaje invernal luminoso al caer la noche, con su capilla de hielo, su bar de hielo y su pista de patinaje. Una estación que funciona igual de bien para familias con peques, para parejas en busca de calma y para esquiadores que quieren lujo y nieve segura en un mismo paquete.