La telecabina de Vigo sube a Ciampedie a 2.000 m y abre el sector del Catinaccio, con pistas rojas y azules que bajan entre los pinos, frente a las torres rosadas del Rosengarten. Desde ahí una red de remontes y pistas alcanza Canazei, Pera y el resto del Val di Fassa, con enlaces al Sellaronda y al Dolomiti Superski. El pueblo se mantiene a escala humana: parroquia ladina, museo dedicado a la cultura ladina (Museo Ladin de Fascia), balcones de madera y algunas buenas Stuben donde canederli, casunziei y el Teroldego local hablan por sí solos. Los precios son más tranquilos que en Alta Badia y el sitio conserva el aire de un valle real más que de un escaparate. Perfecto para esquiadores intermedios, familias y enamorados del Catinaccio al atardecer.