Cómo elegimos
París no tiene nieve pero París tiene el TGV, y este simple hecho redefine qué estaciones francesas son realmente abordables en fin de semana. Les Arcs gana en conexión: 4h13 directo desde la Gare de Lyon hasta Bourg-Saint-Maurice con el TGV des Neiges, y luego el funicular Arc-en-Ciel sube directo a Arc 1600. Sales viernes a las 18h, esquías sábado a las 9h. Tignes y Val d'Isère comparten la misma llegada a Bourg-Saint-Maurice, con las lanzaderas Altibus encargándose de los últimos 30 kilómetros. Val Thorens toma el tren hasta Moutiers Salins y luego 45 minutos de bus por el valle de los Belleville, y a 2300m garantiza nieve incluso en diciembres flacos. Courchevel usa la misma línea de Moutiers, ideal para quien quiere mesa estrellada en 1850 sin tocar el volante. Chamonix juega otra carta: el TGV llega a Saint-Gervais-Les-Bains y luego el Mont-Blanc Express remonta el valle, lo que pone Argentière y los Grands Montets al alcance también desde el Eurostar londinense. Para automovilistas, Megève está a 5h30 de París por la A40, perfecto para quien quiere su coche para el inevitable almuerzo en Combloux. Estas seis forman el listado realista París-pistas, las que de verdad merecen el viaje.